Recientemente salió a relucir que muchas de las cámaras que tienen las patrullas de la policía en Puerto Rico están inoperantes. Esta iniciativa de utilizar nueva tecnología ha sido un aparente fracaso. Esta situación no es única en el gobierno. La implantación de proyectos de informática en la empresa privada continuamente fracasa.
La informática por si sola no tiene valor inherente o confiere algún beneficio; tampoco crea valor. Distinto a otros activos como bienen raíces, joyas, el valor de la tecnología no está en su posesión, sino en su uso efectivo (Peppard, Ward, Daniel, Realizing Business Benefits from IT Investments, MIS Quarterly, Mar 2007).
A la fecha del fallecimiento del Sargento Abimael Castro, la policía no podía precisar cuantas más cámaras estaban inoperantes. Aunque eran una gran oportunidad para mejorar la seguridad pública y el desempeño de los policías, la prensa reporta (EL VOCERO/Gerardo Bello) que desde el inicio, la implementación de cámaras. . . se vieron rodeadas por la controversia, desde la impugnación de las subastas relacionadas a estas, hasta su utilización debido a la necesidad de un protocolo para ello. El fracaso de esta iniciativa quedó claro cuando trascendió que de las 400 patrullas que hay en todo Puerto Rico, unas 100 tenían asignadas cámaras de seguridad, pero solo 20 estaban funcionando.
Estudios estiman que la tasa de éxito de iniciativas de informática ronda cerca del 30%. (Ryan Nelson, R. “IT project management: infamous failures, classic mistakes and best practices” MIS Quarterly, Junio 2007). Una encuesta encontró que a nivel global se perdían cerca de 600 billones en informática (Gartner 2002). De manera que las probabilidades son que su proyecto no de los resultados prometidos. Su única defensa es hacer un buen análisis.
Implantar una iniciativa de informativa requiere enorme rigurosidad y planificación para alcanzar su éxito. Como cualquier inversión capital, la organización tiene que hacer un análisis para justificar la inversión y evaluar rigurosamente como se habrá de cumplir con los beneficios prometidos; incluyendo los cambios operacionales que se necesitarán hacer.
Proyectos de informática tiene que verse -no como un asunto de tecnología- sino una iniciativa para mantener o mejorar las competencias de la organización; que no llegará muy lejos si el personal no acepta y implanta los cambios que esta nueva tecnología traerá. Mientras más abarcadora la iniciativa, más requerirá la aceptación y participación activa del personal; particularmente la alta gerencia quien deberá estar lo necesariamente comprometida para asegurar que los cambios sean institucionalizados, aceptados y re-forzados hasta que el cambio sea parte del dna de la empresa.
Asuntos como la falta de liderato decisivo sobre el proyecto para enfocarlo, diseñarlo y ejecutarlo, resistencia pasiva o activa hacia la nueva tecnología, soluciones inefectivas, mal uso de la solución o trabajar alrededor de ella son barreras que impiden buenos resultados.
El cambio no es fácil. Los empleados típicamente lo rechazan y la alta gerencia tiene que desplegar estrategias que faciliten el cambio en actitud y en los procesos. No obstante, si la solución no está bien pensada, o bien ejecutada, probablemente no rendirá fruto. En el caso de las cámaras de la policía, de un principio se cuestiono si la solución escogida era la adecuada, durante el proceso aparentemente no se crearon protocolos de uso y mantenimiento no se institucionalizo el uso de cámaras. El resultado era de esperarse.
Tome este triste ejemplo para evitar que en su empresa se malgaste el dinero en promesas tecnológicas que requieren inversión de capital. Examine esos folletos que prometen el cielo y la tierra con mucha suspicacia; particularmente sospeche de las maravillas que los vendedores le aseguran habrá de lograr. Examine las prioridades y vea si la solución propuesta es absolutamente necesaria para seguir operando o aporta directamente a la estrategia comercial; en cuyo caso haga un análisis detallado e identifique como, cuando y cuanto será el beneficio en dólares y centavos. Desarrolle una agenda detallada de como se implantará la solución y los pasos necesarios para asegurar que se utilice la nueva tecnología y rinda los beneficios prometidos. Determine como medirá el éxito.
